3 cosas que aprendí

  1. Sé tu propia agencia de marketing
  2. Nadie puede vender tu empresa mejor que tú
  3. Estrategia para ventas, no para likes

Tienes que ser tu propia agencia de marketing. Fue uno de los aprendizajes más fuertes del curso de esta semana.
A primera vista, era un curso de Facebook, pero en realidad fue un entrenamiento de ventas y estrategia digital.
Saber vender es una de las habilidades que más recomiendo adquirir o desarrollar. En mi caso, no había entendido realmente cómo deben usarse las redes sociales. Necesitas aprender a diseñar una estrategia, para detonar las ventas.
Me regreso al inicio de todo. Llegó un momento en que ya había recorrido a todas las personas y empresas a las que conocía o me podían recomendar.
Entonces, pensé en apoyarme en las redes sociales, como todos. Pero, también como todos, realmente no había entendido de qué se trataban, dibujos padres, likes, seguidores y esperar alguna venta. Para nada, no era por ahí.
Como buen nerd que soy, me puse a estudiar, investigar, ver videos. Encontré muchas personas y empresas que te prometían enseñarte cosas, compré algunos cursos, pero todo era muy superficial.
Hasta que recientemente, vi un anuncio de Armando Robles, con un mensaje que me llegó: No debes delegar la estrategia de marketing de tu empresa. Porque nadie sabe vender tu negocio como tú y a nadie más le interesa vender como a ti.
Momento EUREKA, así es como se vende usando redes sociales. Quería aprender, así es que me inscribí a un curso en línea y el resultado ha sido excelente, claro, ha requerido un tremendo esfuerzo y producción de contenido. Lo cual es normal para todas las cosas que valen la pena.
Además del curso en línea, esta semana tomé un curso presencial, a un precio realmente simbólico. Lo curioso es que el curso era para un nuevo integrante del equipo de Armando y lo abrió para pocas personas, que invitó mediante un grupo en facebook. De hecho, yo me di cuenta, gracias a un comentario de Hugo Ortega, no sabía que ambos se conocían.
Al terminar el curso, caí en cuenta de que a mi nunca se me habría ocurrido invitar al entrenamiento de alguien nuevo en mi empresa, a gente externa, para aprender cómo yo hago las cosas. Es como pasar la receta secreta de la familia.
Aquí el cuarto aprendizaje, dar te da la oportunidad de recibir. Nos dieron la receta secreta, por unos cuantos pesos, sí. Pero la interacción que tuvimos vale oro, todos salimos ganando: los participantes, Armando, su empresa, la persona nueva. Porque al compartir crecimos todos.
Recuerda: Cuando das, recibes más.

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